Rubén Cantú-Rodríguez/Conexión Del Río

DEL RIO – One-hundred-five flags waived uniformly under the roof of a court-turned Del Rio Civic Center on Friday morning, August 19, 2016, as the same number of people were taking the Oath of Allegiance and embracing the US citizenship, in a ceremony presided by US Magistrate Judge, Victor Roberto Garcia.

The ceremony was led by Immigration and Naturalization Service Senior Officer, David Juarez.

“Officer Juarez,” asked Judge Garcia “are you satisfied yourself with all the petitioners that are now in court, and all the petitioners present comply with all regulations… are you satisfied with all the petitioners are entitled to be granted the United States citizenship?” Judge Garcia asked.

Officer Juarez responded with a plain “yes they are your honor,” and all those in attendance as well as their families sighed in relief, as they were witnessing how a dream was coming true.

Fifteen countries were represented in the ceremony, with the nationalities of those becoming US citizens listed as follows: India – 3, Honduras – 1, Spain – 2, United Emirates – 1, Philippines – 4, Thailand – 1, El Salvador – 1, Sudan – 1, Kenya – 1, Dominican Republic – 1, Germany – 1, Pakistan – 2, Iraq – 1, Turkey – 1, and Mexico – 84.

Some of the new US citizens were residents of this area, but many more came from distant places such as San Antonio and Austin.

Johnson Mitu, a registered nurse and an immigrant from Kenya, said the ceremony in Del Rio was better for him because of the timing and the smaller venue, since in those big cities attendance reaches up to 1,200 new citizens taking the oath of allegiance at once.

“I like it here, it was better for me, my kids and my wife were here with me,” said Mitu.

Assistant Federal Public Defender, Joseph Cordova, a second generation American, was the guest speaker and reminded everyone of the great blessing it is to hold the US citizenship.

As the grandson of immigrants from Allende, Coahuila, Mexico, Cordova said that his grandparents told stories of how they struggled trying to move to Lockhart, Texas, but they didn’t make it past La Pryor, where they settled and started a new life gathering firewood and nopales.

“They taught me of the value of being a U.S. citizen.”

Cordova also encouraged everyone to exercise their right to vote, one of the most important privileges they earn by becoming US citizens.

A voter registration desk was set up on site by volunteers Lupita de la Paz and Angel Ramirez.


DEL RÍO – Ciento cinco banderas ondearon uniformemente bajo el techo de un Centro Cívico de Del Río convertido en corte federal durante la mañana del viernes 19 de agosto de 2016, mientras que el mismo número de personas juraban lealtad y abrazaban la ciudadanía estadounidense, en un acto presidido por el Magistrado Federal, Víctor Roberto García.

El acto fue encabezado por David Juárez, Oficial Superior del Servicio de Inmigración y Naturalización.

“Oficial Juárez”, preguntó el Juez García “¿Está satisfecho con todos los peticionarios que están ahora en la corte, y todos los peticionarios presentes cumple con todas las normas... ¿está satisfecho con que todos los peticionarios tienen derecho a que se les conceda la ciudadanía de los Estados Unidos?” cuestionó el Juez García.

El oficial Juárez respondió con un simple “sí su señoría”, y todos los asistentes así como sus familias respiraron aliviados, ya que estaban siendo testigos de cómo un sueño se tornaba en realidad.

Quince países estuvieron representados en la ceremonia, con las nacionalidades de aquellos que recién fueron nombrados ciudadanos estadounidenses originándose en los siguientes países: India – 3, Honduras – 1, España – 2, Emiratos Unidos – 1, Filipinas – 4, Tailandia – 1, El Salvador – 1, Sudán – 1, Kenia – 1, República Dominicana – 1, Alemania – 1, Pakistán – 2, Irak – 1, Turquía – 1, y México – 84.

Algunos de los nuevos ciudadanos eran residentes de esta zona, pero muchos más vinieron de lugares lejanos como San Antonio y Austin.

Johnson Mitu, un enfermero e inmigrante de Kenia, dijo que la ceremonia en Del Río era mejor para él debido a las fechas y al lugar más pequeño, ya que en esas grandes ciudades la asistencia alcanza hasta mil 200 nuevos ciudadanos juramentados al mismo tiempo.

“Me gusta estar aquí, era mejor para mí, mis hijos y mi esposa estuvieron aquí conmigo,” dijo Mitu.

El Defensor Público Federal Asistente, Joseph Córdova, un americano de segunda generación, fue el orador invitado y recordó a la audiencia la gran bendición que es el obtener la ciudadanía estadounidense.

Como nieto de inmigrantes de Allende, Coahuila, Córdova dijo que sus abuelos contaban historias de cómo lucharon tratando de llegar a Lockhart, Texas, pero nunca llegaron más allá de La Pryor, donde se establecieron y comenzaron una nueva vida recolectando leña y nopales.

“Me enseñaron el valor de ser ciudadano estadounidense”.

Córdoba también animó a todos a ejercer su derecho al voto, uno de los privilegios más importantes que obtienen al convertirse en ciudadanos de Estados Unidos.

Una mesa para el registro de votantes fue instalada en el sitio por los voluntarios Lupita de la Paz y Ángel Ramírez.